miércoles, 2 de junio de 2010

IDIOMAS UTILIZADOS POR LAS EMISORAS COMUNITARIAS


Las emisoras sindicales, tanto las mineras como las ferroviarias, petroleras y de los constructores, por su localización en zonas urbanas del país tuvieron siempre como idioma principal el castellano, aunque en algunos momentos de su programación transmiten en aymará o quechua para la población campesina que vive en comunidades cercanas a su área de cobertura.
Por su parte, la mayor parte de las radios comunitarias transmiten en los dos idiomas aymará-castellano, quechua-castellano o guarani-castellano, mientras que algunas lo hacen con programas trilingües en aymará, quechua y castellano.
Este fenómeno, también se repite en muchas emisoras comerciales de La Paz, Cochabamba y Sucre, especialmente al amanecer entre 4 y 7.30 cuando radialistas indígenas alquilan espacios para dirigirse a sus conciudadanos en idiomas nativos. Luego las mismas emisoras vuelven a partir de las 8.00 con su programación en castellano.
Este mismo fenómeno que se da en Lima – Perú ha sido denominado como la "Andinización de las Radios", por el investigador peruano, Luis Peirano.
En todo esto el tema del bilingüismo no se discute ni se cuestiona, porque se lo toma como algo natural que beneficia a los migrantes campesinos que llegan a la ciudad y en el caso de los que viven en el campo les sirve para continuar sus actividades.
Sin embargo, el fenómeno del bilingüismo en las emisoras está recién siendo estudiado por especialistas nacionales y extranjeros, porque está cambiando entre las audiencias de las emisoras comunitarias, ya que no es lo mismo lo que escuchan los padres que los hijos, ni entre los jóvenes, ya que recientes estudios muestran que los jóvenes del campo prefieren solamente el castellano en lugar de su idioma materno.
Esta situación en parte tiene que ver con la educación escolar, con el paso por el cuartel y con la influencia que la televisión y las emisoras comerciales van teniendo.
Por eso, según algunos investigadores, los idiomas nativos están quedando más para la gente mayor que para los jóvenes. Situación que hasta el momento la Reforma Educativa, ni la inclusión de un artículo en nuestra Constitución Política del Estado pueden revertir aunque se declare que Bolivia es un país multicultural y plurilingüe.
Lo mismo esta sucediendo en zonas de colonización donde los colonizadores adultos llegados al Oriente desde el Altiplano y los Valles sintonizan y piden programas en aymará y quechua, pero los jóvenes prefieren solo el castellano.
Una madre aymará decía de sus hijos que "ya más grandecitos escuchan más tiempo y prefieren oír en castellano esas FM´s y todo ya escuchan, ni siquiera entienden pero igual nomás oyen".
"Las niñas, igual que sus madres, prefieren el idioma materno hasta que después se acostumbran a escuchar la misma radio que sus hermanos mayores y van dejando de escuchar las radios que hablan en aymará".

radio comunitaria


Las radioemisoras comunitarias también se han integrado en redes en asociaciones con nombres como "Asociación de Radios Comunitarias de La Paz" (APRAC-La Paz), Asociación de Radios Aymarás de La Paz (AREALP) y la Red de Radios en Acción en la región sur de Bolivia. Se suman a la categoría de emisoras comunitarias también las pertenecientes a organizaciones naturales como los ayllus andinos. La mayor parte de las emisoras comunitarias a través de sus asociaciones locales o en forma individual forman parte de la Asociación Mundial de Radios Comunitarias (AMARC).

radios mienras II


Impacto social

Las emisoras de radio jugaron un papel preponderante en el fortalecimiento de los sindicatos mineros en la lucha por la unidad. Todoslos sindicatos estaban afiliados a la Federación Sindical de TrabajadoresMineros de Bolivia (FSTMB), que durante cuatro décadas (1946 a1986) fue la vanguardia de la poderosa Central Obrera Boliviana(COB). No es simple coincidencia que los sindicatos y las emisoras deradio compartían locales en la mayor parte de los distritos mineros, yque el Secretario de Cultura del sindicato fungía generalmente comodirector de la emisora de radio.
El impacto social de las emisoras de radio de las minas fue tambiénimportante en el proceso de construcción de una identidad culturalen los centros mineros y en las comunidades campesinas aledañas. Diariamente, las radios mineras estaban abiertas a la participación. Las visitas a las emisoras eran muy frecuentes, cada vez que la gentenecesitaba expresarse sobre cualquier tema que afectaba su vida.
Lo más innovador en la experiencia de las radios mineras deBolivia es la participación comunitaria. Las características de esa participación constituían un hecho revolucionario en los años cincuenta, como lo son todavía hoy. Muy pocas experiencias de comunicaciónparticipativa han alcanzado un nivel de apropiación total de un mediode comunicación en cuanto a la tecnología, la gestión cotidiana, loscontenidos y el servicio a la comunidad.
Uno de los aspectos más interesantes es el de la capacitación. Lasemisoras mineras dieron lugar a nuevas generaciones de periodistas. La capacitación se hacía por lo general localmente, con el apoyo deotras organizaciones. Algunos periodistas y locutores que comenzaronsu actividad profesional en las radios mineras se convirtieron másadelante en conocidos radialistas al emigrar a las ciudades.
Medios y métodos

Las radios mineras de Bolivia establecieron los principios de lacomunicación participativa aun antes de que el término fueraacuñado. A lo largo de su desarrollo fueron independientes, autogestionadas, autofinanciadas y sirvieron de manera consecuente losintereses no solamente de los trabajadores sino de la sociedadboliviana en su conjunto. Las radios mineras eran el ejemplo másavanzado de la comunicación participativa. Fueron concebidas, financiadas y equipadas por los trabajadores mineros, y dirigidasen sus aspectos técnicos y administrativos por los trabajadores, queaprendieron a elaborar los contenidos y a producir los programaslocalmente.
No hay muchos ejemplos en el mundo donde la comunicacióndemocrática haya representado un papel tan importante simultáneamente en un nivel local y nacional. Tampoco hay muchos ejemplosde experiencias de comunicación enteramente controladas por lacomunidad. Si ése no hubiera sido el caso, las emisoras mineras nohabrían tenido la influencia política y social que tuvieron en Bolivia.
Obstáculos

Aunque las radios mineras estaban orientadas por la ideología de lossindicatos, ello no representó un obstáculo para la participación en lamedida en que estos reflejaban la voluntad de los trabajadores. En lospuestos de responsabilidad del sindicato eran elegidos dirigentes dediferentes partidos políticos, pero ninguno de ellos pretendía romperel sentido de unidad que se reflejaba en los programas de radio.
El verdadero desafío de las radios mineras fue la represión política, la misma que afectaba a la clase minera en su conjunto. Algunasemisoras fueron destruidas por el ejército seis o siete veces en el cursode su existencia. Varias optaron por preservar en sus muros las huellasde la resistencia: los impactos de bala recibidos. Una y otra vez, losequipos destruidos fueron remplazados por nuevos equipos comprados con el aporte de los trabajadores. Empobrecidos pero dignos, ofrecían un día de su salario a su emisora.
Desde el punto de vista técnico, las radios mineras sufrierondeficiencias materiales. Los equipos de la mayoría de ellas eran muyelementales, aunque suficientes para realizar el trabajo. Cuando losequipos se dañaban eran reparados por técnicos locales que carecíandel instrumental necesario pero abundaban en creatividad. La pocacapacidad para pagar salarios a productores hizo que la calidad de laprogramación fuera baja, especialmente en cuanto a los contenidoseducativos.
Lo que finalmente hizo que las radios mineras se apagaran en losaños 80 fue el cambio abrupto en la economía del país. La mineríatradicional dejó de ser central en las exportaciones y el costo deproducción del estaño resultaba más alto que el precio internacional.El Gobierno cerró las minas estatales; los trabajadores se trasladarona las ciudades en busca de empleo, dejando detrás campamentosfantasmas. La influencia de los sindicatos decreció, y pocas emisorassobrevivieron la transición hacia el nuevo siglo.


Referencias

Las Radios Mineras de Bolivia, por Alfonso Gumucio Dagron y Lupe Cajías. CIMCA, La Paz, 1989
La Voz del Minero (film) dirigido por Alfonso Gumucio Dagron y Eduardo Barrios. UNESCO, 1984.
Artículos: Las Voces del Coraje: Radios Mineras de Bolivia, por F. Lozada y G. Kúncar(1984). En inglés: The Bolivian Miners' Radio Stations, por Alan O 'Connor(Ohio State University).

Radios Mineras - Bolivia


La Voz del Minero, Radio Vanguardia de Colquiri, Radio Animas, Radio 21 de Diciembre, Radio Nacional de Huanunison... son algunasde las emisoras de radio creadas, financiadas y controladas porlos trabajadores mineros de Bolivia.
Todo comenzó hacia 1949, con una emisora que se instaló enel distrito minero de Catavi. Durante los siguientes 15 años, otros distritos siguieron el ejemplo: compraron equipos, capacitaron a gentejoven de los campamentos, y los propios trabajadores financiaron laexperiencia entregando un porcentaje de su salario para sostener lasemisoras de radio.
Las radios empezaron de manera precaria, equipadas con lomínimo necesario. Algunas lograron obtener apoyo internacional yse convirtieron en emisoras más sofisticadas, con mejores equipos einstalaciones. Varias edificaron incluso un salón de actos junto a laemisora, para poder transmitir en directo las reuniones sindicales. Radio Vanguardia decoró su salón con un gran mural que narra la historia del centro minero de Colquiri. Una escena en el mural describelos bombardeos de aviones de la Fuerza Aérea Boliviana en 1967, cuando el país estaba sometido a una dictadura militar.
A principios de los años 70 había 26 emisoras en funcionamiento, casi todas ellas en los distritos mineros del altiplano de Bolivia. Porentonces, los sindicatos de mineros eran todavía muy importantes, considerados como la vanguardia política en América Latina
En tiempos de paz y democracia –que no eran los másfrecuentes– las radios mineras se integraban en la vida cotidiana delas comunidades. Fungían eficientemente como alternativas de losservicios de teléfono y correo. La gente de los centros mineros recibíasu correspondencia a través de la radio y enviaba mensajes de todasuerte, que eran leídos varias veces al día: convocatorias para lasasambleas del Comité de Amas de Casa, mensajes de los dirigentessindicales sobre sus negociaciones con el Gobierno en la capital, mensajes de amor entre jóvenes, invitaciones para asistir a una nuevaobra del grupo teatral Nuevos Horizontes (que hacía sus representaciones sobre la plataforma de un camión, bajo la iluminación improvisada de las lámparas de los cascos mineros), actividades deportivas, entierros, nacimientos y festividades locales.
En momentos de conflicto político, las radios sindicales seconvertían en la única fuente de información confiable. Mientras losmilitares atacaban periódicos, y estaciones de radio y televisión en lasciudades, la única información disponible llegaba a través de las radiosmineras. Todas ellas se unían en la "cadena minera" hasta que el ejércitopenetró en los distritos mineros y tomó por asalto las instalaciones, defendidas hasta el último momento por los trabajadores. Una películade Jorge Sanjinés, El Coraje del Pueblo, reconstruye el ataque delejército en junio de 1967 en el distrito minero de Siglo XX y la tomade la radio sindical.
Durante las crisis políticas las radios mineras en cadena transmitíaninformes sobre la situación del país. También se unían en cadena entiempos de paz para transmitir eventos deportivos que tenían lugar enlos centros mineros. Aparte de ello, cada emisora tenía absolutaindependencia de las otras.
Las radios mineras fueron importantes en la medida en que losmineros eran importantes en la economía y en la política de Bolivia.Pero también la influencia de los mineros creció durante las décadasen que tuvieron a su disposición este poderoso medio de comunicación para expresar sus ideas. A medida que la importancia de laminería declinó en los años 80, los sindicatos se debilitaron y muchasde las emisoras desaparecieron, al mismo tiempo que se cerraronlas minas.

Contexto y antecedentes

La minería era fundamental en Bolivia mucho antes de que el paísalcanzara su independencia en 1825. Cuando los conquistadoresespañoles comenzaron a explotar la plata de Potosí en el siglo XVIInunca imaginaron que había tal cantidad debajo de la "montaña deplata". Las exportaciones de Bolivia estuvieron fundamentalmentebasadas en la plata y luego en el estaño, hasta que la economía del paísse transformó en las últimas décadas del Siglo XX.
Durante tres siglos la plata extraída de Potosí fue llevada a España, hasta que la montaña perdió su forma original y se desmoronópaulatinamente. Se ha escrito que seis millones de indios aymara yquechua, más un número considerable de esclavos africanos, perdieronla vida en las minas durante ese período. Potosí era entonces una delas grandes urbes del mundo occidental. En 1625 tenía una poblaciónmayor que Londres o París, y más iglesias que cualquier otra ciudaddel nuevo mundo. Aunque aislada en el altiplano, a 4.200 metros dealtitud, en Potosí podían encontrarse los más lujosos bienes importados desde Europa.
Desde la independencia de Bolivia en 1825 hasta mediadosde los años setenta la minería continuó siendo la principal actividadeconómica generadora de ingresos. La plata se hizo gradualmentemenos importante, pero el país se convirtió en el segundo productormundial de estaño. A mediados de los años cincuenta los mineralesrepresentaban el 70% de las exportaciones.
Unos cuantos miles de trabajadores de los centros mineros teníansobre sus hombros la responsabilidad de sostener la economía del paísy sus cinco millones de habitantes. Ningún gobierno podía permitirseignorar la opinión política de los mineros, más aún cuando sussindicatos tenían fama de ser los más democráticos y políticamentemás avanzados de América Latina.

LA RADIO Y LOS INDÍGENAS

En la propaganda estatal y el discurso de las élites, alcanzar al indígena es tan importante como alcanzar al interior y al exterior, la radio lleva la posibilidad de educar y civilizar al indígena. La Razón del 5 de septiembre de 1928 publica:La radiotelefonía y los rotarios.
Una iniciativa de don José Salmón. El autor, dándose cuenta del éxito mundial de la radio, escribe un discurso asegurando que nada intensificará más la comunión intelectual con los países vecinos, con los pueblos hermanos y con nosotros mismos que la radio-telefonía.
Aunque, hay algo más importante que se refiere a la educación del indio. De entre los mecanismos que se pudieran establecer para ponerse en contacto íntimo con el indio, para infundirle ideales, hábitos y costumbres. Estando cerca del indio, en su propio hogar le enseñaremos y le alegraremos.
El indígena es en realidad un problema más económico que social o cultural. Pero es inconcebible admitirlo. Y cuando se lo integra como eje de la futura propaganda oficial, será incorporarlo al imaginario nacional, contrarrestar la propaganda paraguaya y motivar su enrolamiento en las filas de los contingentes enviados al Chaco. En la guerra el discurso de radio ve al indio como un ser histórico y pasivo. Valora al aymara o quechua como descendientes valientes de los incas, portadores de los valores de un pasado glorioso. Nostálgicos de los tiempos del imperio Inca, los ideólogos que piensan “lo indígena”, son incapaces de salir del discurso paternalista que lo considera como un ser débil que hay que cuidar. Glorifican al indio como un ser virgen, ajeno a la influencia de los vicios de la modernidad, tal vez como base de una nueva civilización, pero siguen menospreciando la realidad.
En 1934, se crean dos radios locales en los centros mineros donde trabajan indígenas y mestizos: la Radio Oruro abre en mayo de 1934 y la Radio Potosí en julio - agosto de 1934. La política de educación del indio, si fracasa con las escuelas, tal vez sea exitosa por radio. Es el tema recurrente de la radio como solución a los problemas bolivianos.
En 1935, los bolivianos descubren otra forma de integrar y utilizar a sus autóctonos. Desafortunadamente, los paraguayos explotan la idea. Los paraguayos presentan a chiriguanos que aprehendieron en las inmediaciones del Río Parapetí. Desnudos y hambrientos, los exhibieron asegurando que son parientes cercanos, por los pies descalzos y por las expresiones que tienen los guaraníes para entenderse entre ellos, desde la Radio Prieto de Asunción se anuncia que los indios que tienen en rehenes, difundirán mediante el micrófono piezas de música Chiriguana. Existe en Asunción con tal motivo extraordinaria expectativa. Se critica la iniciativa paraguaya por no haber podido instrumentalizar a estos chiriguanos y entonces hacer valer sus derechos sobre esta región. La radio puede ser un instrumento terriblemente cínico en las manos de nacionalistas desesperados.

EL DISCURSO MUSICAL




La música es el elemento más ingenioso que ofrece la radio. Con ella, se revela toda la fuerza de la radiodifusión para vencer el fraccionamiento social y cultural de
Bolivia. Tres clases de música pasan por las emisoras bolivianas. Primero, la música clásica tocada por orquestas nacionales muestra el conocimiento de la tradición del viejo continente por los compositores y músicos bolivianos. Segundo, la música internacional en boga tal como machicha, ranchera, rumba, jazz, también tocada por orquestas nacionales, evidencia que se conoce y se sigue la moda, integrándola a su cultura musical. Tercero, es la más difundida, es la música criollo-mestiza (música nacional boliviana o música folclórica según indican los programas de radio): huayño, kaluyo, cueca, bailecito, yaraví, aires nacionales, vals, bailes de la tierra, etc., tocada por orquestas, duetos, solistas nacionales. Se junta los tres géneros musicales para asociar en la mente de los auditores lo nacional con lo erudito y lo de moda.
La música criollo-mestiza una mezcla entre lo clásico y lo indígena, significa una revolución cultural para una sociedad que condena a los indígenas a un papel marginal y se avergüenza de sus mestizos. La música criollo-mestiza es una visión progresista del arte boliviano que muestra los cambios de concepción de una sociedad.
La radio sirve para favorecer y reunir las expresiones culturales de diferentes sectores sociales y en el caso de la música criollo-mestiza, el de las clases populares. Sin embargo, esa música sigue siendo interpretada por compositores nacionales reconocidos. La Guerra del Chaco y la necesidad de mostrar un rostro nacional coherente inician el proceso de aceptación del mestizaje en la cultura boliviana. Pero faltan todavía décadas para su verdadera aceptación e integración dentro de la sociedad boliviana.
La tendencia indigenista, como la música criollo-mestiza, es la afirmación de una identidad común a todos los bolivianos, un sincretismo entre las producciones nacionales y elementos extranjeros. La radio permite la difusión de géneros totalmente bolivianos. Es la invención de una cultura nacional. La guerra hace darse cuenta de la composición social y racial del país y la radio les da un espacio de cohabitación y reconocimiento.

“DIPLOMACIA” INTERNACIONAL


La estrategia para alcanzar y convencer al extranjero consiste en dedicar espacios a los países que adoptan otras costumbres.
La Radio Illimani y Radio Nacional, son escuchadas en todo el continente sudamericano, Estados Unidos y Europa. En esos tiempos las radioemisoras internacionales intercambiaban unas cartas para señalar la buena recepción de otra radioemisora, luego eran publicadas en la prensa como un lazo de amistad y apoyo.
Los Estados Unidos son los pioneros de la radiodifusión, con un movimiento ideologico de la moda, estética o técnica y líderes económicos. Hitler y Mussolini están en el poder en Alemania e Italia y sus corrientes ideológicas tiene un peso en los círculos de poder bolivianos y en los que deciden los contenidos de prensa.
La música también sirve para mostrar una línea propagandística. Por ejemplo, una noche, entre las 20:30 y 23:30, Radio Nacional difunde, con audiciones de 15 minutos cada una, una “Audición Iberoamericana” (a las 20:30), “Jazz melódico MÉRIDA”, selecto programa de bailables de actualidad. Canciones internacionales” (a las 22:15), y “Música brasileña: fados, samba. Otra noche, difunde un “Programa de música y canciones del folklore sudamericano”(a las 22:50) y “Cantantes y orquestas españolas con castañuelas. Aires andaluces y flamencos” (a las 23:10). En este caso, se evidencia la aprobación boliviana hacia el continente sudamericano: España, Brasil y Estados Unidos. Nunca se dedica una emisión al tango argentino o temas de música tanguera, ya que Argentina apoya logística e ideológicamente a Paraguay, no se aprueba ni se valora su producción musical.